Cálculos Renales

¿Qué es un cálculo?

Es una masa sólida que consiste en una colección de pequeños cristales. Pueden estar presentes uno o más cálculos al mismo tiempo en el riñón o en el uréter, también conocidas como piedras o litos renales.

Preguntas Frecuentes

Se puede formar cuando la orina se encuentra muy concentrada con ciertas sustancias. Estas sustancias se pueden agrupar para formar pequeños cristales y posteriormente cálculos, los cuales pueden no manifestar síntomas hasta que comienzan su descenso por el uréter, produciendo dolor. Dicho dolor es muy fuerte, con frecuencia comienza en la región del flanco y baja hasta la ingle.

Los cálculos renales son muy comunes. Aproximadamente el 5% de las mujeres y el 10% de los hombres habrán experimentado un episodio, como mínimo, antes de llegar a los 70 años de edad.

La recurrencia de los cálculos es frecuente. Algunos tipos de cálculos tienden a darse en familias y algunos tipos pueden estar asociados con otras condiciones tales como enfermedades intestinales.

Los tipos de cálculos abarcan:
  • Los cálculos de calcio
    Son los más comunes, son de 2 a 3 veces más comunes en los hombres y aparecen generalmente entre los 20 y 35 años de edad. Es probable su recurrencia. El calcio puede combinarse con otras sustancias como el oxalato (la sustancia más común en ciertos alimentos), fosfato o carbonato para formar el cálculo. Las enfermedades del intestino delgado aumentan la tendencia a formar cálculos de oxalato de calcio.
  • Los cálculos de ácido úrico
    También son más comunes en los hombres. Están asociados con la gota y la quimioterapia y representan aproximadamente un 10% de todos los cálculos.
  • Los cálculos de cistina
    Pueden formarse en personas con cistinuria. Este es un trastorno hereditario que afecta tanto a hombres como a mujeres.
  • Los cálculos de estruvita
    Se encuentran principalmente en las mujeres como resultado de una infección del tracto urinario. Pueden crecer hasta ser de tamaño muy grande y obstruir el riñón, los uréteres o la vejiga.
  • Dolor en el flanco en la espalda.
  • En uno o ambos lados.
  • Progresivo.
  • Fuerte.
  • Con cólicos o espasmos.
  • Puede irradiarse más abajo del flanco, la pelvis, la ingle o los genitales.
  • Nauseas, vómito.
  • Necesidad frecuente o urgente de orinar.
  • Sangre en la orina.
  • Ardor al orinar.
  • Orinar varias veces por la noche.
  • Dificultad para orinar.
  • Dolor en el testículo o ingle.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Color anormal en la orina.
Por el tipo de dolor fuerte y súbito que se presenta puede ser sospechado.
  • El análisis del cálculo indica su tipo.
  • El análisis de orina podemos encontrar glóbulos rojos.
  • El ácido úrico aparece elevado.


Se podrán solicitar algunos estudios, ya que los cálculos y obstrucciones del uréter pueden observarse en los siguientes exámenes:
  • Ultrasonido de riñón
  • Radiografía de abdomen
  • Urografía excretora
  • UROTAC
Los objetivos del tratamiento son aliviar los síntomas y prevenir síntomas futuros. El tratamiento varía según el tipo de cálculo y la magnitud de los síntomas o las complicaciones; y puede requerirse hospitalización si los síntomas son severos.

Es posible que sea necesario administrar analgésicos (calmantes) para controlar el cólico renal (dolor asociado con el pasaje de los cálculos). Si el dolor es muy severo, se pueden administrar analgésicos narcóticos.

Si el cálculo no sale por sí solo, puede requerirse una extracción quirúrgica.
Litotricia extracorpórea por ondas de choque:
Se emplean para desintegrar los cálculos de forma que puedan ser expulsados con la orina, dejando un catéter interno en algunos casos para facilitar su paso.
Nefrolitotomía percutánea:
Es la extracción del cálculo con un endoscopio que se inserta en el riñón a través de una pequeña incisión en el flanco.

Fragmentación con láser o electrohidráulico:
Donde el cálculo se fragmenta utilizando corriente en forma de láser o golpes directos al cálculo, introducidos a través de la uretra y vejiga. Dejando en algunas ocasiones un catéter interno.
Los cálculos en algunos casos tienden a ser recurrentes, especialmente si la causa subyacente no se encuentra y trata.

Una vez que ya formó un cálculo hay que estar en contacto con su urólogo para estar siendo examinado(a) 1 o 2 veces al año por el riesgo de recurrencia.
Ingesta de líquido:
Todo paciente con cálculos renales debe ingerir más de 2.5 lts/día de líquidos o lo suficiente para mantener una formación de orina diaria mayor de dos litros.

El consumo de líquidos debe realizarse sobre todo en momentos en los cuales la orina está más sobresaturada, es decir, durante el ejercicio, tres horas después de las comidas y durante la noche.

La hidratación adecuada, en ausencia de otro tipo de tratamiento, ha demostrado disminuir la recurrencia de la litiasis en un 60%.

DIETA
  • Proteínas:
    Estudios epidemiológicos han demostrado que poblaciones con alta ingesta de proteínas tienen mayor incidencia de litiasis. Por lo tanto se recomienda una disminución en la ingesta de carnes.
  • Fibra:
    La fibra liga el calcio en la luz intestinal y de esta manera pudiera jugar un papel para prevenir la recurrencia de litiasis (cereales, frutas verduras).
  • Calcio:
    La dieta de los pacientes con cálculos debe tener concentraciones normales de calcio; por lo tanto se recomienda tomar cantidades normales de productos lácteos.
  • Sodio:
    Es benéfico las dietas bajas en sodio (sal).
  • Oxalato:
    Los estudios dietarios realizados hasta el momento parecen demostrar una mayor excreción renal de oxalato si se ingieren alimentos con alto contenido del mismo (acelgas, berros, espinacas, salvado de trigo, cacahuetes, apio, chocolate). Con todo, una dieta pobre en oxalato es razonable para pacientes formadores de cálculos.
  • Vitamina C:
    Ha sido asociada con la hiperoxaluria debido a que el ácido ascórbico sirve como estrato para la formación de oxalato. Por tanto, es conveniente restringir el consumo de esta vitamina en pacientes con cálculos.
  • Citrato:
    El jugo de limón ha demostrado tener concentraciones óptimas de citrato que pueden beneficiar a pacientes con formación de cálculos de repetición. El jugo de naranja no se recomienda debido a un mayor contenido de vitamina C.

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